Archivo para 13 abril 2010
Archivo mesa redonda
Mesa redonda: La globalización en el ámbito educativo escolar.
Participan: Leticia El Halli Obeid, Alexandre Roig y Eleonora Cardoso
Jueves 19 de noviembre, 19 hs.
Resumen:
¿Cómo permitir acceder a un proceso tan complejo y multidimensional, tan cotidiano y tan lejano como es la globalización, en el universo escolar, en el ámbito educativo? ¿Cómo pensar la globalización en ese ámbito?
En el Liceo n.1 Figueroa Alcorta se trabajó el tema de la globalización como parte del programa Pensar contemporáneo. El sociólogo Alexandre Roig, especialista en estudios para el desarrollo, condujo el laboratorio que transcurrió en tres etapas: 1) desnaturalizar la globalización, ya que hay una gran producción de discursos en la vida cotidiana, en los medios masivos, que produce cierta mitología; 2) transmitir la idea de que la globalización es un proceso paradójico como gran parte de los procesos sociales, y las paradojas, constitutivas de la vida social; y 3) vincularse a la globalización exige la mediación de la experiencia.
¿Cómo desnaturalizar procesos tan incorporados a la vida cotidiana? Es necesario traer pruebas, enfatiza Alexandre Roig, que explica que la globalización no es comercial y nunca lo fue. El 75 % del comercio mundial es intrazona e intrafirma, dice. Tampoco la globalización es la imagen de un hombre que viaja en avión. Lo que no es un mito es que la mundialización o globalización es financiera. El sobredimensionamiento de las finanzas a nivel mundial hace que gran parte de la lógica económica de las personas esté vinculada a las finanzas. Y hablar de las finanzas no es necesariamente hablar de temas fríos o distantes. Las finanzas caracterizan una forma específica de relacionarnos con las cosas: nos enfrentamos a un sistema que hacia el futuro vive en la producción de riesgo e incertidumbre, y esto coexiste con una representación de nosotros como civilización occidental cada vez más racional, que tiene el afán de controlar el futuro. La globalización funda una paradoja central: producir riesgo e incertidumbre y a su vez, tener un afán cada vez mayor del control racional del mundo. Esa coexistencia, esa paradoja, desde el punto de vista educativo es un desafío: cómo enseñarles a los estudiantes pensar desde ese lugar. Porque las paradojas perduran. Cómo enseñarles a pensar que estas contradicciones no se resuelven, en todo caso se estabilizan.
La artista visual Leticia El Halli Obeid condujo el taller con los alumnos del Liceo. En su opinión se trata de un tema complejo que nos atraviesa a todos, un tema difícil de abordar en el marco de una escuela secundaria pública. Al conversar con las maestras aparecía el tema del uso de los celulares que casi todos los alumnos tienen, y Leticia reconoció que el teléfono celular es un ejemplo perfecto de cómo la globalización afecta la relación con los objetos y con el tiempo.
Pensó asimismo en la expresión “arte contemporáneo” para señalar una forma de trabajo cada vez más involucrada en formas de investigar, en formas de generar conocimiento sin protocolos previos, que propicia situaciones de investigación. Desde ese ángulo, desde esa perspectiva de abordar la idea de lo artístico, encaró el taller.
¿Cómo cada uno de los estudiantes usaba el celular, cómo lo usan sus familiares? Aunque algunas de las tareas o consignas no fueron cumplidas por los alumnos, aunque en ocasiones la escuela no tuvo conexión de Internet o las computadoras no funcionaron, el taller trabajó como lo hace el arte. Un trabajo con el vacío, como el que encara hoy un artista: qué debe aprender, qué es el arte hoy día.
El encuentro se hizo intenso –piensa Leticia El Halli Obeid– por lo que se hablaba, las anécdotas, por la comunicación más allá de que no hubiera resultado final. En el último encuentro los estudiantes llevaron un video que habían preparado para la clase de italiano, un video que ellos habían “guionado”, traducido, filmado y actuado. Las habilidades involucradas en el manejo de tecnología son muy disparejas en el estudiantado, es muy estratificado el acceso a la tecnología. La artista no cree que la tecnología por sí misma genere redención sino desigualdad. Habría que tratar de alentar un uso lo más consciente posible –reflexiona Leticia El Halli Obeid– y de construir un lenguaje también desde un lugar consciente.
La artista propone que de repetirse este tipo de experiencias, es necesario tener más tiempo para generar vínculos de más estabilidad.
La conversación con Eleonora Cardoso, coordinadora del programa Pensar contemporáneo y con el público, destaca la importancia del diálogo entre las ciencias sociales y el arte y la necesidad de incorporar a los procesos educativos la experiencia artística. Cardoso rescata el valor de lo experiencial como parte de los procesos contemporáneos y de los distintos laboratorios del programa; y el desafío que supone a nivel pedagógico, en la escuela misma, incluso en la dimensión de los afectos.
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Mesa redonda: “La temática del medio ambiente en el ámbito educativo escolar. Una experiencia pedagógica.”
Participan: Lucio Capalbo, Ana Luz Chieffo y Eleonora Cardoso
29 de octubre de 2009, 18:30 hs.
Resumen
Eleonora Cardoso, coordinadora de Pensar contemporáneo, presenta esta primera mesa redonda y algunas generalidades del programa.
Ana Luz Chieffo, responsable artística del Complejo Cultural Chacra de los Remedios (creado en 2000) en Parque Avellaneda participó de los laboratorios docentes llevados a cabo y coordinó el taller de arte impartido por Joaquín Fargas. Su intervención contextualiza el programa: el Parque Avellaneda, fundado en 1914, que ocupa treinta y cinco manzanas y fue creado en 1914, actualmente funciona por la gestión asociada de los vecinos y el gobierno de la ciudad. El fruto de esta modalidad de gestión ha hecho posible recuperar algunos edificios históricos, ahora dedicados a funciones educativas, artísticas y medioambientales. El antiguo natatatorio, por ejemplo, acoge a la Escuela n. 2, exponente de un nuevo concepto pedagógico basado en la creación y la educación a cielo abierto. Se trata de una escuela de creación fundada hace tres años, y su orientación es la de “mantenimiento construcción de espacios verdes y medio ambiente”. Pensar contemporáneo sintonizaba muy claramente con todo lo que se estaba haciendo allí, –expresa Ana Luz Chieffo– siendo el proyecto educativo Arte y naturaleza (coordinado por los docentes Gabriel Encinas y Andrea Bontas) el más afín al programa. En una primera instancia trabajaron en el laboratorio coordinado por Lucio Capalbo y más tarde, con el artista Joaquín Fargas. Los alumnos pudieron conocer a un artista de trayectoria, intercambiar con él acerca de la problemática ambiental y encarar un proyecto común: Biosfera, en el que cada uno va a construir una biosfera individual. Se trata de una esfera sellada de material transparente (vidrio, acrílico) donde los alumnos introdujeron un ecosistema que se comprometen a cuidar, a ayudar a vivir (ponerlo a la luz). Posteriormente se va a crear una gran biosfera para que toda la población de la escuela esté involucrada en su cuidado. El Complejo Cultural propone darle continuidad al proyecto Biosfera a través de la muestra Bicho, un bestiario que continúa la reflexión sobre arte y naturaleza y que estará abierta hasta el 20 de diciembre.
Lucio Capalbo, ingeniero electromecánico e investigador de energías limpias y renovables, explica algunas de las ideas centrales del laboratorio que coordinó. En su opinión, el tema de la sustentabilidad es de una magnitud mayor a la que se le suele dar. Es necesario y urgente un cambio del modelo consumista imperante, que ha supuesto cambios climáticos irreparables y encontrar medidas pragmáticas que nos permitan vivir sin dañar los ecosistemas. ¿Qué supone el cambio climático? Se estima que la temperatura aumente en 3 ó 4 grados, lo que provocará pérdidas de áreas cultivables, cambios del régimen de lluvias, miles de millones refugiados, hambrunas, penetración de las aguas saladas, etc. Detener esos daños implica un cambio muy profundo de mentalidad en la población y también de los modelos socioinstitucionales. Tendríamos que ir construyendo una sociedad que no se basara en la adquisición de materialidades sino de un espectro más amplio y multidimensional de la realidad humana. Este cambio cultural profundo significa que la protagonista sea la sociedad civil. Lucio Capalbo cree que la sociedad civil puede autoeducarse y advertir y educar a los gobiernos de que si no se para esta carrera de consumo indiscriminado, la vida en la Tierra desaparecerá. De eso trató su laboratorio en una escuela que precisamente hace de la gestión asociada su otro modelo fundante: ¿cómo reflexionar sobre esta temática desde el marco educativo? Es necesario que la educación promueva ciudadanos activos, ciudadanos críticos. ¿Cómo pensar una inserción totalmente distinta del tema ambiental en la educación?
La conversación con el público apuntó a insertar la salud como parte de la visión integral de calidad de vida que puede tener una iniciativa como la de Parque Avellaneda y a identificar los pasos necesarios del cambio de conciencia ecológica. ¿Cómo se promueve el cambio que necesitamos? ¿Será necesario legislar estas medidas? ¿Cómo organizarse? ¿A través de partidos políticos como fuerzas de choque? ¿Qué rol cumplen los microespacios (a la manera foucaultiana) en el diseño actual y futuro de nuestras sociedades? ¿El futuro de la humanidad dependerá más de protocolos y acuerdos entre los gobiernos –a la manera de Kyoto o Copenhague– o de un grado mayor de concientización individual?
¿Cómo frenar el consumo desmedido del solo 20 % de la población mundial que ha provocado estos daños irreparables? ¿Cómo dignificar a la otra gran parte de la población que todavía no ha consumido el mínimo de agua que recomienda la Organización Mundial de la Salud?
Fotos





